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Sanar con aceites esenciales (el sentido del tacto). Parte II

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¿Sabías que los dedos, junto con la lengua y los labios, son las partes más sensibles del cuerpo? Tienen alrededor de 3.000 terminaciones nerviosas!

Y en un porcentage del más de 50% se pueden comunicar emociones a través del cuerpo.  El sentido del tacto es el encargado de la percepción de los estímulos, que incluyen el contacto y la presión, los de temperatura y los de dolor.

Al ser la piel el órgano más grande de nuestro cuerpo, la aplicación de los aceites esenciales por vía tópica es uno de los usos más recomendados y habituales.

Cuando los aceites esenciales se aplican en la piel, que es permeable, pasan al torrente sanguíneo y se distribuyen por todo nuestro organismo. Algunas áreas de la piel (las palmas de las manos, las plantas de los pies, etc…) son más permeables que otras, ya que tienen los poros más grandes. El calentamiento o el masaje de la piel también pueden aumentar la capacidad de absorción.

Sus 3 grandes efectos:

· Tienen un efecto físico en nuestro organismo gracias a la absorción de sus moléculas aromáticas.

· Al aplicar los aceites esenciales en nuestra piel el 40% se evapora y se dirige a nuestro sistema límbico a través del sentido del olfato, regulando así, nuestro equilibrio emocional.

· El poder de las caricias, a través del sentido del tacto, tiene un efecto terapéutico único, sutil, relajante, que nos vincula con la persona que nos ofrece esa atención y nos permite conectar con nuestras emociones.

Lo cierto es que mi experiencia me lleva a confiar en mi instinto, escuchar mi voz interna, la que mira atenta a sus seres queridos y va más allá de la simple curación. Mi sentir me invita a cuidar cada resfriado de mis hijos, cada dolor, cada preocupación de una forma única y amorosa. Primero reconociendo mi/su malestar, a través de una mirada respetuosa y generosa. Despúes dedicando un tiempo a decidir los aceites con los que ofrecer un apoyo para mi bienestar y el de ellos. Y finalmente, ofrecer mis caricias y el calor de mis manos, para mimar mis emociones y la de los mios. Y en la mirada sincera de mis hijos, reconozco la capacidad sanadora de nuestro organismo interactuando con la magia de los aceites esenciales.

Es, sin duda,  el baile perfecto…

¡Gracias y hasta pronto!

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La magia de los aceites esenciales: inhalación (parte I)

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Muchos son los que me preguntan si los aceites esenciales se pueden ingerir. Mi respuesta es: si son puros sí, pero… ¿Para qué? La auténtica magia de la Aromaterapia reside en su capacidad de despertar los sentidos, y cuando digo magia, me refiero también a química.

Todo empieza respirando…. El bulbo olfatorio recibe la información ofrecida por la molécula aromática y la distribuye a diferentes partes del cerebro, sobre todo al sistema límbico. La amígdala, un órgano del sistema límbico, conecta ese aroma con una emoción y el hipocampo relaciona ese aroma con un recuerdo en la memoria.

El olfato es el único sentido que está directamente conectado al lóbulo límbico, centro de control de las emociones. Las sensaciones de miedo, ira, sensación, depresión y placer se originan aquí. El aroma de ciertas fragancias puede evocar recuerdos y emociones al estimular la memoria olfativa, donde situaciones se asocian a emociones y aromas. Esto puede suceder a nivel subconsciente o antes de que seamos conscientes de ello. En el caso de los olores, primero reaccionamos y luego pensamos, primero hay una respuesta límbica y después se activa la vía de la corteza cerebral, ya que el lóbulo límbico puede activar directamente el hipotálamo, centro importante de control hormonal.

Por poner un ejemplo claro y sencillo os diré que nuestro sistem límbico sólo coordina la asignación de la emoción de una célula, por lo que la amígdala se encarga de almacenar el resto de emociones que en ese momento nuestro cerebro no puede o quiere procesar. Así es como, de forma habitual y sin aparente explicación, cuando pensamos que ya lo tenemos todo resuelto y nos sentimos más relajados, nuestra amígdala empieza a liberar memorias almacenadas y de pronto nos encontramos desorientados y sin recursos. (Os dejo un artículo sobre el tema muy interesante de mi terapeuta y canalizadora favorita Cari Oliva : Función emocional de los aceites esenciales )

 

¿CÓMO FUNCIONAN LOS ACEITES ESENCIALES A NIVEL EMOCIONAL?

Al inhalar un aceite esencial, éste pasa por el interior de nuestra nariz activando millones de terminales nerviosas que se encuentran en el epitelio olfatorio. El aroma se transforma en un estímulo nervioso que es amplificado y pasa al sistema límbico.

El sistema límbico está compuesto por un conjunto de estructuras relacionadas con las respuestas emocionales, el aprendizaje y la memoria. Y, además , está conectado con las partes del cerebro que controlan el ritmo cardíaco, la presión arterial, la respiración y la memoria.

Recurrir al alma de las plantas…  

El aroma es una entidad fascinante, porque es invisible y a la vez material, con una composición química poderosa. Un aroma está compuesto por infinidad de moléculas que se evaporan y proporcionan información al entrar en contacto con los receptores olfativos que están conectados al cerebro. Este la percibe e interpreta y, en el caso de los aceites esenciales, tiene un efecto emocional muy potente y maravilloso.

 

Ahora que conoces el poder del sistema olfativo, imagina afrontar un dolor de cabeza tensional inhalando aceites esenciales, calmantes, antiinflamatorios y analgésicos. O un periodo de estrés o insomnio, incluso un  simple resfriado.

Para mi, la belleza de la Aromaterapia reside en la manera en la que nos ofrece su alma para conectarnos con nuestra esencia, la del ser humano en contacto con la naturaleza. Nos ofrece la posibilidad de tomar el poder de nuestro bienestar, a través de la conciencia y la prevención, para no tener que curar, para aprender a querer, para empezar a sentir…

Gracias y hasta pronto…

Glòria